1876. Inmaculada Concepción de Marpingen

a29.marpingen

El 3 de julio de 1876, la Virgen se les apareció en Marpingen a tres niñas de 8 años. Apareció por encima de ellas, sobre la copa de un árbol, en medio de un resplandor color de rosa, cuando las tres muchachas estaban recogiendo bayas en los matorrales. Tres días después, 5 adultos veían también a la Reina del Cielo.

En los días siguientes se produjeron milagros y curaciones milagrosas de enfermos considerados incurables, cuando las niñas ponían las manos de los enfermos al pie de la Madre de Dios, durante su aparición. También se produjeron curaciones con el agua de la fuente del bosque.

La Virgen se expresó en estos términos:
”Soy la Inmaculada Concepción. Rogad con fe y no pequéis. Rogad pronunciando las palabras: Ven Espirito Santo”.
Estos hechos se publicaron en los periódicos de Alemania y provocaron una afluencia masiva a Marpingen. En pocos días, más de 20 000 peregrinos visitaron el lugar de las apariciones. Con éste enorme reconocimiento comenzaron las confesiones y comuniones.

El protestante gobierno prusiano, inició entonces una lucha cultural contra la Iglesia. Un gran número de religiosos fue encarcelado, siguiendo los edictos de Bismarck, entre ellos el obispo de Trier, que estuvo encarcelado durante 9 meses. 202 de las 731 parroquias de la Diócesis de Trier quedaron sin sacerdote.

El Canciller Bismarck no deseaba un segundo Lourdes en tierra alemana. Las tres niñas también estuvieron encarceladas durante varios días y a continuación, fueron recluidas en un reformatorio evangélico.

Los acontecimientos de Marpingen y la enorme afluencia de peregrinos, preocupaban enormemente al Parlamento prusiano, por lo que un año después de iniciarse las apariciones, se declaró el bosque de Marpingen, “Zona Militar” y se prohibió el acceso a éste. Durante 40 años se arrestó todos los que no cumplían esta disposición.

El 3 de septiembre de 1877, la Madre de Dios se dirigió nuevamente a las 3 niñas con éstas palabras:
“Volveré en un tiempo muy preocupante y agitado”.

100 años después, el 16 de julio 1983, cuando un granjero reza en la capilla, se le aparece la Virgen, dejando el siguiente mensaje:
“Han pasado más de cien años desde mis revelaciones. Ustedes no han comprendido, ni mi imagen milagrosa, ni mis mensajes. Mis lágrimas y la Cruz, no han sacado de la indiferencia a los cristianos a través de todo éste tiempo. Se han tergiversado mis mensajes y ridiculizado. Ustedes han pasado por dos guerras terribles, pero siguen ciegos y endurecidos a mis revelaciones. Durante la Primera Guerra Mundial, yo les he advertido en Fátima.

¿Por qué vinieron las guerras y cómo se hubieran podido evitar? ¡Expiad con oración y penitencia todos los males ocurridos! Así terminarán las tribulaciones de la guerra. Ustedes deben rezar y no pecar. Pero los pecados del tiempo actual, superan en atrocidad, lo pasado en todos los tiempos anteriores.

A ustedes se les ha dado mucho tiempo para la conversión y el mejoramiento. Cuando en un momento llega la desgracia, ya no tiene ningún sentido, decir: ¡Señor, Señor! Todos desaparecerán. Delante de las puertas de Alemania estoy llorando, como Cristo ha llorado sobre Jerusalén.
Cuantas veces les he advertido a través de mis revelaciones, pero por vuestra ciega incredulidad siempre soy rechazada”.

El 17 de mayo de 1999, la Virgen se les apareció a tres videntes por primera vez. Ellos son: Marion Guttmann (39), ve a la Virgen y al niño en tres dimensiones, aunque no siempre la oye cuando ella habla. Cristine Ney (33) ve a la Virgen en una imagen bidimensional “como si mirara a través de un velo”. También oye a la Virgen hablar. Judith Hilbig (44) oye a la Virgen, pero no la ve. Ellas han presenciado más apariciones durante el año 1999.