1924. Aparición de la Virgen a Sor Elisabetta Radaelli

a43.elisabetta radaelliLa joven hermana Elisabetta, enferma desde hacía dos años, ya se encaminaba al término de su vida. Paralizada, ciega desde hace un año, sufre de un mal que no termina. A pesar de la esmerada atención que se le imparte, ella empeoró tanto, que al principio del año 1924 se había perdido toda esperanza de curación. El 6 de enero de 1924, muy entrada la noche, las otras religiosas de la congregación oyen a la hermana Elisabetta hablando en voz alta. Piensan que está soñando. Pero ella no duerme, sino que conversa con una bella Señora, que ha ido a visitarla. 

“Récele Usted que es tan buena. Estoy segura que si Usted le ruega, el Señor escuchará mis plegarias, porque Él tiene compasión de los enfermos…

La Señora la alienta:
“Reza, confía y mantén la esperanza: Regresaré entre el 22 al 23 de febrero”.
Entretanto, la enfermedad avanza rápidamente. El médico que la atiende, le pronostica que vivirá solo unas horas más.
En la noche del 23 de febrero, la enferma sufre una conmoción.

Las hermanas se alarman, temiendo el inminente fin. Sor Elisabetta grita:
”Oh, la Señora, la Señora, pero Usted, pero Usted, pero Usted es la Virgen.”

La Santa Virgen sonríe melancólicamente. Silencio. La monja llama:
“Oh, la Virgen, la Virgen con el Niño, pero el Niño llora, ¿llora por mí, llora por mis pecados?”
A las ansiosas palabras la Virgen responde:
“No, el Niño llora porque no es suficientemente amado, buscado, deseado, incluso por las personas que les están consagradas Tú debes decir esto.”
Sor Elisabetta no capta la misión que la Virgen quiere encomendarle y exclama: “Señora, Señora, lléveme al Paraíso”.
“Allí irás, pero debes permanecer aquí para decir esto.”
“Oh, Señora, yo soy la última de todas, no soy nada, soy una carga para mi Comunidad, lléveme al Paraíso.”
“Debes quedarte para decir esto.”
“Pero Señora, quien va creerme, soy una ignorante, no soy nada.
Oh Señora, deme una señal”.
La Virgen sonríe benevolente, pero siempre triste, se inclina ligeramente hacia la Hermana y le dice:
“Te devuelvo la salud.” Y se desvanece con el Niño.
La vidente confesó que sintió entonces un dolor terrible en todo su cuerpo, al que siguió una sensación de bienestar y de vida que la inundó por completo.
Se levantó de la cama y se dirigió a las hermanas que la acompañaban, quienes estaban profundamente conmocionadas al haber oído el diálogo.

En Cernusco, la alcoba donde se produjo la aparición, fue transformada en Capilla.

Años 1925-1949, Guerra Civil China: Comunistas contra Nacionalistas.

Año 1929 Tratado de Letrán entre el Vaticano y Gobierno Italiano:
El 11 de febrero de 1929 se firmó el tratado que define los límites terrenales y civiles entre ambas partes, con el Pontífice Pio XI por un lado y Benito Mussolini por el otro. Entre otros, acuerdan al Vaticano como Estado independiente. Los Bienes del Vaticano son patrimonio del Estado Italiano e impide que la Iglesia los venda.

Año 1929, Caída de la Bolsa de Nueva York. Caos financiero y económico mundial.

Año 1931, Guerra de Manchuria: China contra Japón.

Años 1932-35, Guerra del Chaco: Bolivia contra Paraguay.