1949. Milagro de la Medalla Milagrosa, EE.UU.

a58.padre John A HardonEn febrero de 1949, el padre jesuita, John A. Hardon, fue enviado para ayudar al capellán del Hospital San Alejo, en Cleveland, Ohio.

Cada mañana recibía una lista de los pacientes católicos, ingresados en el hospital. Entre los pacientes había un niño de nueve años, que, andando en trineo, se pegó en la frente contra un árbol y se fracturó el cráneo. Los rayos X mostraron que había sufrido un grave daño cerebral. Estuvo en coma durante diez días. No hablaba y no había movimientos voluntarios del cuerpo. Su estado era tal, que la única duda era si iba a seguir viviendo.

Después de bendecir al niño y consolar a sus padres, el Padre estaba a punto de dejar la pieza. Entonces un pensamiento le vino a la mente.

Un sacerdote vicentino dijo un día en una charla, que la Medalla Milagrosa funciona, porque había muchos casos de milagros realizados por la Virgen a través de la medalla. Pensó que este podría ser el momento de comprobarlo, pero no tenía la medalla. Preguntó a todos los funcionarios del hospital, pero nadie tenía una. Insistió y finalmente, una de las hermanas de enfermería en el turno de noche, encontró una Medalla Milagrosa. Bendijo la medalla y recitó las palabras de la consagración.

Tan pronto como terminó la oración, él niño abrió los ojos por primera vez en dos semanas. Vio a su madre y le dijo: ”Mamá, quiero un helado”.
Al día siguiente comenzaron una serie de exámenes y análisis para saber la condición del niño. Los rayos X mostraron que el daño cerebral se había ido.

Después de tres días, cuando todos los exámenes mostraron que hubo una restauración completa de la salud, el niño fue dado de alta.