1949. Nuestra Señora de las Rosas de Heroldsbach, Alemania

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El 9 de octubre de 1949 cuatro niñas habían ido al bosque para recoger hojas coloridas de otoño. Con gran sorpresa descubren en un arbusto una tabla con la inscripción JHS. Pensando estaban en lo que podrían significar esas letras, cuando de repente, apareció una dama vestida de blanco. De inmediato, las chicas reconocieron en aquella figura a la Madonna, que parecía ser transparente. Comentaron la visión el párroco, pero este se mostró escéptico.

Cuatro días más tarde, la visión se apareció de nuevo en la colina.
“¿Qué quieres?” preguntaron a la Señora. Ella dijo lentamente:
”La gente debe orar fervientemente”. Después las bendijo y desapareció. 

Ocho días más tarde se manifestó una nueva aparición. Tras el consejo de un religioso, Johannes Heer, las videntes preguntaron a la Santísima Virgen:
“Amada Madre de Dios, para que te has aparecido ante nosotras”?
Ella respondió: “Voy a instar a la gente a la oración y la penitencia”.

La noticia llevó al lugar a miles de visitantes, a pesar de la advertencia del arzobispo. Un día se juntaron 60 000 personas.
El 31 de octubre, el profesor Walz pidió a las videntes, preguntar:
Amada Madre de Dios ¿has sido acogida en el Cielo con tu cuerpo?
“Si, pero he permanecido como una pequeña sierva”, respondió ella.

Cuando el párroco había celebrado una procesión al bosque, el 8 de diciembre (Fiesta de la Inmaculada Concepción), al regreso vio muchas personas mirando sorprendidas al cielo. Él también vio el disco solar hacer un movimiento como que caía a la tierra y, a continuación, volver a su posición original. Se notaba una aureola alrededor del sol. Antonie Saam vio en el sol a la Madre de Dios con el Niño en sus brazos. El prodigio duró alrededor de media hora. En el fenómeno había cinco sacerdotes presentes.

El 25 de diciembre, día de Navidad, fueron más de cuatro mil personas al lugar de las apariciones. La Virgen y el Niño aparecieron y ella dijo a las niñas:
“Los hombres deben hacer más penitencia y orar con perseverancia en el tiempo de Navidad. La gente debe dar más culto a la Sagrada Familia y rezar cada día el Santo Rosario”.

Después de esta breve aparición, bendijo a las jóvenes y les mostró diversas visiones. Las videntes habían visto a La Sagrada Familia en la huida a Egipto, La Anunciación del Ángel a María y la cueva donde nació el niño Jesús.

Otras apariciones y mensajes breves de Nuestra Señora se llevaron a cabo en intervalos irregulares durante la primavera de 1950.

El 9 de febrero vieron a la Santísima Trinidad en el cielo y exclamaron:
”Eso es lo mejor que hemos visto en la vida, sería maravilloso que todos pronto pudiéramos ir al Cielo”.

En mayo 1950, una mujer tuvo una visión de los desastres mundiales causados por la bomba atómica. En la visión también le mostraron que no había más automóviles, ni aviones, ni tampoco luz artificial. Vio las ciudades y pueblos inundados por las olas del mar. La comida envenenada en gran medida, pero la gente comía lo mismo y fallecía con violentos espasmos.

El 13 de marzo 1951, Nuestra Señora se apareció a las videntes, con el Niño Jesús. La Virgen estaba rodeada por una gran legión de santos. Los Santos bendijeron a las videntes en sus manos, para asegurar de que sus manos no hicieran actos impuros.

“Ustedes siempre deben guardar en los ojos a la Virgen, al Niño Jesús y a los Santos. No deben nunca ceder ante el cuerpo y sus sentidos. En el Juicio todo será revelado, el Bien y el Mal”.

Las videntes habían sido preparadas por la Madonna para el día de la partida, el 9 de octubre. A las 15 hrs. ya había reunida allí mucha gente. Apareció Nuestra Señora con el Niño Jesús, como lo había prometido y dijo:
“Nosotros no hemos venido a hacer milagros, sino para inducirles a ustedes a la plegaria y la expiación. Continúen rezando en esta colina, aun cuando nosotros no aparezcamos más.”

Luego las niñas vieron a Santa Teresa del Niño Jesús, Santa Bernardita, Gemma Galgani, Isabel de Turinga, Juan Nepomuceno y San Antonio de Padua. Se escuchó una dulce melodía del coro angelical elevarse en el aire. Las videntes, que habían comenzado a cantar con el coro celestial, fueron acompañadas a su vez por el coro de los peregrinos.

Santa Teresa dijo: “Estamos encantados de ver a tantos peregrinos cantar con todo el corazón. Tened confianza en nuestra ayuda y seguid rezando, incluso si no nos ven más. Nos veremos desde el Cielo”. A las 23 hrs. la Virgen apareció por última vez a las videntes y despidiéndose dijo:
“Esta es la última llamada a los hombres. Rezad con los sacerdotes para la salvación de la humanidad. Cada hijo podrá extender su mano hacia mí y hacia mí Hijo amado, cuando quiera”.

Con estas palabras la Virgen desapareció.

En la primavera de 1950 el Arzobispo prohibió a los sacerdotes tomar parte en las actividades relacionadas con estas apariciones. Después de 50 años de la estricta prohibición de viajar en peregrinación a Heroldsbach, en 1998, el Arzobispo de Bamberg reconoció oficialmente como un “lugar de oración” al lugar donde hubo estas apariciones.

Años 1950-1953, Guerra de Corea del Norte, comunista (China URSS) contra Corea del Sur, republicanos (EEUU, Inglaterra, Francia, Bélgica, Holanda y Turquia).Termina con el Armisticio de Panmunjon, sin que nadie gane.
Años 1951-1953, Guerra Civil en Colombia.