1971. Madre de la Paz de Carpi, Italia

MADREcarpi

En el año 1971, la Señora Ida C. de 50 años de edad, habitante de Gargello, tiene un sueño. Se encuentra con una Señora que no conoce, pero siente que puede confiar en ella. Siente que se trata de un momento importante en su vida. Las palabras de la Señora son tan dulces, que Ida C. no puede hacer otra cosa que obedecerle y seguirla. Las dos recorren un largo trayecto de calles, guiadas por la Señora. Finalmente llegan a la capilla de “Nuestra Señora de la Fiebre” en la calle Rubiera, en el distrito de Gargallo.

Aquí, la compañera se detiene e indica un punto frente a la capilla, a unos 400 metros de distancia. Años atrás, en aquel sitio, había dos columnas que daban entrada a una antigua edificación.
“Allí se encontrará un tesoro” revela la Señora y desaparece.
Ida abre sus ojos y se da cuenta que está en su cama.
La mujer se lo cuenta todo a su marido. El hombre escucha sorprendido.
“¿Pero quién era la Señora?”
“No lo sé, no me lo dijo, pero para mí que era la Virgen. ¿Te acuerdas que sobre aquella columna de la Vía Pioppelle hubo una imagen de la Virgen María?”
“Es cierto. Ya no está, alguien debe habérsela llevado. Pero cuentan que hace tiempo, la había puesto allí una dama para agradecer a la Virgen por una gracia recibida. Parece que la mujer se cayó de la bicicleta, precisamente en ese sitio y no se hizo ningún daño. Entonces, creyendo que se había tratado de una gracia que la Virgen le había hecho, llevo allí la imagen sagrada.”

“¿Ves? Aquí hay algo misterioso, puede ser que haya un tesoro escondido.”
“¿Te parece que Nuestra Señora va a bajar del Cielo por una cosa tan trivial?”
“No sé”, admite Ida, “quizá lo que quiere es que se empiecen las excavaciones para que se construya una iglesia en su honor.”

Un día, los cónyuges se ponen a cavar. Remueven la columna, perforan el terreno, pero de tesoros u objetos valiosos no se ve ni la sombra.

Un día, por casualidad, Ida oye hablar sobre una señora Pina, vidente de Carpi. Ella va a consultarla y le cuenta lo que le había ocurrido:”¿Era la Virgen aquella dulce Señora que se le apareció en el sueño?” La señora Pina la escucha y concluye: “Esto es una premonición. Estoy segura que la Señora, que se te apareció, no puede ser otra que la Santísima Virgen.”

Nuevamente comienzan excavar, pero no encuentran nada.

Entretanto, el número de personas que se reúnen allí, va aumentando.

Por la misma época, una jovencita de Carpi, llamado Cristiana, sufre un grave accidente al ser embestida por un camión. En el hospital recibe los amorosos cuidados de Pina, que reza continuamente a la Virgen por su curación.

Unos días después, durante el estado comatoso, a Cristiana se le aparece una hermosa Señora que le dice: ”No te preocupes, yo te curaré”.
Al cabo de varias operaciones, la jovencita sana.

Para agradecer a la Virgen por la gracia recibida, se une al grupo de Vía Pioppelle y reza cada noche el Santo Rosario junto con los demás.

A principios de octubre de 1984, repentinamente Gianni padece la caída de la retina de su ojo izquierdo, por lo cual ingresa de urgencia en el hospital, donde es sometido a una delicada operación y gracias a las plegarias a la Virgen quedó pronto curado.

El 1° de diciembre de 1984, Cristiana se encuentra en la casa de Pina para celebrar su 14° cumpleaños, cuando se le aparece de nuevo la Virgen. Esta vez la Señora le habla y ella repite el mensaje:
“Vayan por la Vía Pioppelle y caven en el lugar que les indicaré, a unos tres metros de profundidad está el Sagrado Corazón de Jesús. Está dentro de una caja resplandeciente, está vivo y sangra”.

Los asistentes quedan aterrorizados por le revelación y piensan:
¿”Este será el anunciado tesoro?”
Acuden al sitio indicado y siguen las instrucciones de Cristiana.
Dan comienzo al Santo Rosario, mientras estaban excavando. La Santa Madre aparece a Gianni y le indica que deben “mirar bien”. Poco después Ángelo encuentra una imagen del Sagrado Corazón de Jesús, una lámina doble, con la imagen de María Auxiliadora en el reverso y una oración escrita en su interior.

La imagen del Sagrado Corazón, justo en el centro del corazón, tiene una gota de sangre aún liquida. Nuevamente María añade:
“Ángelo, mantenlo derecho, con el mayor cuidado, no dejes caer esa sangre, es la sangre de Jesús.”
El hombre, atrapado entre el deseo de creer y la duda ante aquello que la Madre ya le había anticipado, responde: “Perdón, Madre, nos habías dicho que encontraríamos una caja luminosa con el Sagrado Corazón adentro, vivo. En cambio, perdóname si dudo y perdona ésta desilusión mía.”

La Virgen agrega: ”Hijitos, antes de ustedes, pasó un sacrílego que se llevó la cajita, pero no tendrá paz y la devolverá.”
Después de 15 días, siempre siguiendo las indicaciones de la Madre, encuentran lo que había sido robado. Primero la parte superior en forma de corazón y luego la inferior, ambas abolladas con evidentes golpes de martillo.

Desde la noche del 24 de diciembre de 1984, cuando fue recuperada la imagen y hasta el 6 de julio de 1986, ésta ha sangrado otras 14 veces.
El 12 de mayo de 1988 queda constituida, por deseo expreso de la Madre de la Paz, la Asociación “Hijos de la Madre de la Paz.”