Año 1988. Virgen Reina de la Paz de Dublin, Irlanda

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El jueves 21 de enero de 1988, la Virgen apareció por primera vez a la tímida ama de casa, Christina Gallagher en Dublín. Christina comenta:

Nuestra Señora era transparente, vista a la distancia y en la medida que se acercaba, su figura se completó. Una luz fuerte brillaba sobre su corazón, que era en realidad una hostia eucarística. La Virgen le dijo:
“No tengas miedo, soy la Virgen María, Reina de la Paz y vengo en paz. Tu vida y la de los demás están consagradas a todos los siervos de la Santa Iglesia. Tú sufrirás por ellos, para reparar su falta de fe, a fin de que ganen la gracia para elevarse a sí mismos de nuevo y obtengan frutos en sus apostolados. Si esto no es entendido por los siervos de la Santa Iglesia y los ministros de Dios, entonces nada podrá salvar al mundo.”

Un día Nuestra Madre se apareció a Christina, sosteniendo una copia de la pintura de la Virgen, que Christina había encargado a un pintor, diciendo:
“Aquellos que me veneren por medio de esta imagen, intercederé por todas sus necesidades y gracias”.
Desde la primera aparición, Nuestra Señora le pidió que hiciera el mayor esfuerzo para que su oración brotara de la profundidad de su alma.

“Yo quiero que ores tanto como puedas. Sé que tienes que ocuparte de tu familia, pero mi Hijo y yo te daremos las gracias que necesitas por medio de tus oraciones. Por eso te digo:
“Libérate del miedo. Sé que ahora no comprendes todo, pero lo comprenderás. Has aceptado en tu corazón cómo orar, pero debes saber que yo quiero que ores más y más. No pierdas el tiempo, hija mía, te amo.”

Mensaje del 22 de mayo de 1988: “Me gustaría que me rezaras el rosario desde tu corazón. Ofrece cada Ave María como una bella rosa blanca o una joya preciosa y la oración del Señor como una muy fina rosa roja, o como una joya especial, para vestirme con ella. Pero debes saber que no puedes tener joyas preciosas que no brillen, o hermosas rosas que están sólo para ser tiradas. Mi niña, si no rezas el Rosario desde tu corazón, con amor y alegría, las rosas y joyas que me ofreces para revestirme, se perderán para siempre. Rezar el Rosario con amor y alegría durará para toda la eternidad.

Mi niña, la calamidad ha empezado. La influencia del Príncipe de la Oscuridad está alrededor de ustedes. Ármense con mi rosario. Mi Iglesia se agitará, incluso desde su fundación. Mis hijos elegidos, ustedes, son ahora como corderos entre lobos. Permanezcan firmes, no tengan miedo, ya que la mano del Poderoso está con ustedes. Hay algunos problemas delante de ustedes, pero sus cruces no se pondrán demasiado pesadas. Podrán cargarlas. Oren, oren por la fuerza para superar la oscuridad. Recen a Mi Corazón. Consuelen mis múltiples heridas. Están cerca de Mi Corazón Herido.”

En marzo de 1988, la Reina de la Paz pidió a Christina que se acuñara una medalla para la conversión y la protección de las personas. Nuestra Señora dijo que la medalla deberá llamarse la “Medalla Matriz”.

María pidió también que se abriera una casa de oración.

La casa de la oración “Nuestra Señora de la Paz” fue inaugurada oficialmente por el Arzobispo José Cassidy el viernes 16 de julio de 1993.

De acuerdo con los mensajes de Christina, parece que se acerca un momento de confusión para la Iglesia. Habrá un momento decisivo. Aparentemente la confusión se centrará alrededor del Papado.

Mensajes del año 1989: “Oración y sacrificio por aquellos que blasfeman contra Mi Hijo en la Sede de Pedro. Mi Hijo está rodeado de muchos corazones que están llenos de odio y celos. Hija mía, ora el Padrenuestro siete veces para proteger al Papa Juan Pablo II. Él está en peligro de muchas formas. Muchos de aquellos a quienes él conduce hacia la luz de Mi Hijo no siguen sus mandatos. “La Iglesia será sacudida”.

Mensajes en 1993:
“El Papa asciende al Calvario conmigo, el Padre espera su sacrificio.
Hija mía, hay muchos de mis hijos e hijas en la vida religiosa, que sirven en nombre de Dios, pero el verdadero Espíritu de Dios no está con ellos. Ellos sólo sirven a Dios falsamente. A ver esto, hiere mi corazón. El poder de las tinieblas oscurece a mi Iglesia y al mundo.
Hay muchos que se han hecho esclavos de las tinieblas, por medio del dinero y de los placeres del mundo. Muchos de ellos lastiman mi corazón”.

La Reina de la Paz confirmó a Christina:
“El aborto es el pecado más grande contra Dios. Permite que el Diablo trabaje más que nunca.”
En varias ocasiones, Nuestra Señora reveló que por medio del aborto la gente peca contra el Espíritu Santo, porque “la vida viene gracias al Espíritu Santo”.
“Hija mía, mi corazón derrama lágrimas de sangre por la abominación, la muerte de los no nacidos. Asesinato ¡Que castigo caerá sobre mis hijos!”
Christina ha sido estigmatizada y Jesús le permitió sentir su crucifixión. Experimentó milagros eucarísticos, la levitación, la bilocación y encuentros con ángeles y santos.