Año 1988. Guardiana de la Fe en El Cajas, Ecuador

Patricia Talbot El Cajas

Patricia Talbot, quería ser una mujer exitosa. Soñaba con destacarse como modelo a los 16 años. El 28 de agosto de 1988 tuvo la primera aparición de la Virgen en su dormitorio. Era una gran luz que invadió el lugar, desde la cual María se presentó diciéndole:

”No temas, Soy tu Madre del Cielo. Pon tus manos sobre el pecho y reza mucho por la paz del mundo que ahora es cuando más lo necesita. Te amo mucho, hijita mía. Cambia. Reza por los sacerdotes y los religiosos, porque Satanás los tienta con el pecado, y su principal ataque será la confusión. Mañana, a primera hora, deseo que tú, hijita mía, me hagas un altar en este sitio y coloques velas benditas. Yo soy la Guardiana de la Fe, y estaré siempre contigo. Ahora, mi pequeña, ora hasta el amanecer como te he mostrado. Te amo mucho, mi pequeña niña.”
Patricia se asustó mucho, pero no estaba aterrada. Cuando la señora le dijo que cruzara sus manos sobre su pecho y orara, comenzó a orar muy rápido, diciendo: Padre Nuestro, que estas en los cielos….Pero la Señora le dijo:
“Así no, sino así”… y empezó a orar con ella, diciendo, muy despacio: “Padre Nuestro, que estas en los cielos….” Al terminar de hablar, la bella Señora desapareció, dejando un delicado aroma de flores, el cual permaneció por tres días en toda la casa.
A principios de octubre, Patricia viajó a Costa Rica y a México con el grupo de modelos. En México, arrodillándose ante un altar dedicado a la Virgen de Guadalupe, tuvo una experiencia que transformaría su vida. Al cerrar los ojos para orar, sintió un profundo arrepentimiento de sus pecados, y tuvo una visión en la que niños de todas las razas del mundo, cubiertos de llagas, estaban en un campo de donde salió una gran humareda. Era una visión de la condición humana, necesitada de sanación. Nuestra Señora le dijo: “Hijita, reza mucho por la paz del mundo, porque es ahora cuando más lo necesita. Estoy deteniendo el brazo de mi Hijo. Cambien y conviértanse. Te amo mucho, Adiós”
Patricia cambió su vida y ya no quería ser modelo. Un día, rezando, se le apareció de nuevo la Virgen y le dijo: ”Soy tu Madre del Cielo, la Santísima Virgen María, la Guardiana de le Fe. No sabes cuánto me alegra verte de nuevo, mi pequeña alma. Has tomado una sabia decisión.”
Desde junio de 1989 los encuentros en El Cajas fueron los jueves y los sábados. Algunas personas que le acompañaron veían movimientos muy llamativos en el sol, como en Fátima.
Para la última aparición 115 000 personas viajaron a El Cajas. Nuestra Señora, por intermedio de Patricia, les dio la bendición. Les pidió seguir rezando y no olvidar el gran mandamiento del amor.
Nuestra Señora le dio a Patricia avisos sobre catástrofes, tanto naturales como provocadas por el hombre, y sufrimientos para el Santo Padre y la Iglesia.