Año 1988. María Madre de la Divina Gracia de la Rosa de la Paz, Colombia

025.Maria Madre de la Divina Gracia de la Rosa de la Paz

El 12 de diciembre de 1988, Carolina Name, de 14 años, no pudo dormir. Al amanecer se sintió sobresaltada y atemorizada ante la presencia de algo extraño en su habitación. Oró de corazón a Dios para que le ayudara en este momento de angustia. Sintió la presencia de alguien junto a su cama. Al abrir los ojos tuvo una visión: Junto a su cama flotaba una hermosa mujer sonriente de unos 20 a 25 años. Tenía las manos abiertas como invitando a un abrazo y sobre cada uno de sus pies había una bellísima rosa. Entonces, un agradable olor a rosas frescas invadió el ambiente.

Carolina se arrodilló sobre su cama y escuchó las palabras de la mujer con suave y atractiva voz.

“Hijita mía, he venido a decirte que te amo. Mi pequeñita, te voy a decir que digas al mundo que Dios existe. Yo soy la Madre de la Divina Gracia, la Madre del Amor Hermoso.

Mi pequeñita, debes decirle a todos: No juzguen a mis sacerdotes, mis hijos predilectos. Ámenlos y entiendan su humanidad, buscadlos, pues la gracia está en ellos, la gracia de Dios. Reconcíliense con Dios a través de ellos y no los juzguen más.”

Le explicó que la misión de la Santísima Madre, es ser la mensajera de su Hijo para la salvación eterna de los hombres. Una de las principales consecuencias del pecado, que rompe la unión pacífica con Dios, es la pérdida de su paz interior, provocando la violencia y las guerras. Le anunció que el camino sería difícil, que sufriría mucho por la incredulidad y la maldad de los hombres, pero que no debía preocuparse, porque su mano siempre estaría sobre sus hombros para sostenerla. Recogeré cada una de tus lágrimas.”

A medida que la luz intensa se desvanecía, pudo recobrar la vista, pero la Señora ya no estaba sola, cargaba en sus brazos a un bebé de unos siete meses con la misma dulce mirada. El niño Jesús estaba humildemente vestido. La Virgen agregó:
“Así debéis ser vosotros, como los niños, ellos son transparentes, puros y nunca mienten.”

La Virgen pasó su mano por el rostro de Carolina y ella cayó en un plácido y profundo sueño. Habían transcurrido más de cinco horas.
Durante tres años, Carolina continuó recibiendo mensajes privados de la Santísima Virgen María y de Nuestro Señor, que fueron orientando su apostolado. Surgieron frutos de oración y miles de conversiones, cumpliéndose las promesas hechas por la Santísima Virgen.

En concordancia con la misión entregada el 13 de diciembre de 1988, en el año 2000, la Santísima Virgen María manifiesta en un mensaje, su deseo de iniciar un pequeño grupo de oración. Éste sería conformado por un grupo de familias que recibirían unas instrucciones sobre el peregrinaje a la Santa Virgen bajo la advocación de “Madre de la Divina Gracia de la Rosa de la Paz”.

A partir de 1992 hasta el 13 de diciembre de 2006, los mensajes comenzaron a ser públicos.

Un hito especial es la fundación de la Casita de Oración “Madre de la Divina Gracia”. En este santo lugar también brota agua de un manantial, que ha traído sanaciones físicas y espirituales para muchas almas enfermas.

Año 1989, Invasión de EEUU a Panamá (Presidente Noriega).

Año 1989, Caída del Muro de Berlín. Inicia la liberación de los pueblos europeos bajo la ocupación y hegemonía de la Unión Soviética