Año 1990. Nuestra Señora de la Inmaculada Pureza, Litmanova

028.videntesLitmanova

Desde la primera aparición, el 5 de agosto de 1990, a las niñas Ivetka Korcakova de 12 años y Katka Ceselkova de 13, la Virgen se les aparece cada primer domingo del mes. Las apariciones son en una pequeña choza en la cima de la montaña Zvir, en las afueras de Litmanova. Durante estas visitas, la Virgen alienta a las jóvenes a asistir a las ceremonias religiosas. Pide ofrecer sacrificios junto con oraciones, en reparación de sus pecados, los pecados de Eslovaquia y los del mundo.

Cuando las niñas le preguntaron cómo se llamaba, la Virgen respondió:
“Yo soy la Inmaculada Pureza”.

El domingo de la aparición comienza con una procesión, liderada por las dos videntes, desde la iglesia hasta la montaña.

Durante el rezo del Rosario, la Virgen se aparece y se une a las jóvenes, y habla con ellas al término de las oraciones. Después de eso, las deja.

Al concluir la liturgia, las niñas anuncian el mensaje por micrófono a los asistentes.

A Ivetka, la Virgen le habló por medio de la voz espiritual interior.

Katka interpretó durante las apariciones hasta abril de 1991 el papel de testigo. Desde esa fecha podía ver a Nuestra Señora, pero no oírla.
Hasta el 24 de febrero de 1991, la Virgen se presenta a las niñas todos los domingos y días festivos. Desde el 3 de marzo de 1991 hasta 1995, siempre apareció el primer viernes del mes. Cerca de un granero la Virgen bendijo un pozo de agua y recomendó beber de este manantial.

Según los testimonios de muchos testigos y del sacerdote, padre Zavacky, gracias al agua, ocurrieron muchos milagros y recuperaciones.

La Virgen advirtió sobre los hombres que se matan entre sí, refiriéndose a la guerra en Yugoeslavia que se estaba desarrollando en ese momento y que de seguir en esa lógica, les acarreará una gran catástrofe. Pero, si se vuelven a Dios, estarán protegidos. Pide rezar los tres misterios del Rosario cada día y ayunar.

“Los que rezan el Rosario, también pidan toda la misericordia que sea necesaria. Estoy muy triste, porque el diablo, desde hace muchos años, tiene el mundo en sus manos, por lo tanto, les insto a orar más y más.
El tiempo de la visita de Dios está cerca”.