Año 1282. Santa María de Montalto

5iglesia di montalto

El 6 de agosto de 1282, los franceses intentaron superar la fortaleza de San Salvatore, pero los jóvenes valerosos, emplazados en la defensa del muro, resistieron heroicamente el ataque, causando graves pérdidas entre los soldados franceses. El pueblo de Messina sabía que el enemigo era fuerte y mejor organizado, por lo tanto, se confiaba sobre todo en la plegaria, pidiendo ayuda a la Virgen.

El 8 de agosto se desencadenó sobre la ciudad un violento temporal de agua y granizo. Los hombres y las mujeres se refugiaron en sus casas, dejando así los muros de la ciudad sin defensa. El enemigo aprovechó esta situación y se acercó rápidamente. En el momento del ataque estaban de guardia dos mujeres, Dina y Clarenza. Mientras que Dina lanzaba piedras contra la milicia francesa, Clarenza fue a tocar las campanas en señal de alarma. La batalla fue durísima, pero los mesineses no estuvieron solos.
Durante la batalla apareció una majestuosa Dama Blanca sobre la cual los franceses no podían sostener la mirada. Ella fue vista en los puntos neurálgicos de la batalla, encendiendo velas blancas sobre la muralla, que se volvía inatacable y guerreros invisibles lanzaban flechas contra las tropas de Carlo de Anglio. Los franceses, presos de miedo, dejaron el asedio.
Aquella misteriosa Dama Blanca, que lanzaba flechas y defendía la muralla con las velas blancas, no era otra que la Madonna que, invocada, acudía en ayuda de su pueblo.
La Dama Blanca hizo su segunda aparición, el 21 de noviembre, esta vez también defendiendo los muros de Messina. Ella pudo ser vista por todos, porque era pleno día. Se cuenta que un soldado francés lanzó una flecha contra ella, pero la flecha volvió atrás, golpeando al atacante en un ojo.
Después de esta nueva aparición, los asustados franceses, dejaron el asedio.