s XIII. Virgen de Loreto

6virgenloreto

En el año 1291 los sarracenos conquistaban la Tierra Santa. Quisieron acabar con toda la historia del cristianismo y la mejor forma era destruyendo todos los lugares sagrados. Fueron en busca de cada lugar venerado por su asociación con la vida de Cristo. Cuando llegaron a las proximidades de Nazaret, la Santa Casa no tenía defensa humana. La casa era bien conocida, porque los cristianos, desde el tiempo de los apóstoles, la tenían con gran reverencia y celebraban en ella la Santa Misa. 
La basílica construida sobre la Santa Casa ya había sido destruida 2 veces antes, sin embargo la casa quedaba intacta. Los Cruzados reconstruyeron la basílica, pero en 1263 fue destruida de nuevo. Esta vez los Cruzados no pudieron reconstruirla, y la casa quedó desprotegida.
El 12 de mayo de 1291 los ángeles trasladaron la casa hasta un pequeño poblado, llamado Tersatto, en Croacia. Los vecinos se asombraron ver esta casa sin fundamentos y no se explicaron cómo llegó ahí. Entraron y vieron un altar de piedra. En el altar había una estatua de la Virgen María, que tenía al niño Jesús en sus brazos.
Unos días más tarde, la Virgen se le apareció a un sacerdote de ese lugar y le explicó de donde venía la casa. Ella dijo: “Debes saber que la casa que recientemente fue traída a tu tierra es la misma casa en la cual yo nací y crecí. Aquí, mediante la Anunciación del Arcángel Gabriel, yo concebí al Creador de todas las cosas. Aquí, el Verbo se hizo carne. El altar que fue trasladado con la casa fue consagrado por Pedro, el Príncipe de los Apóstoles. Esta casa ha venido de Nazaret a tu tierra por el poder de Dios.
Llegaron muchos peregrinos y los residentes del pequeño pueblo construyeron sobre la casa un edificio sencillo. Pero la alegría de los croatas duró poco tiempo. Después de tres años y cinco meses de estar la casa en ese lugar, en la noche del 10 de diciembre 1294, la casa desapareció de Tersatto.
En la misma noche unos pastores de la región de Loretto en Italia, reportaron que habían visto una casa volando sobre el mar, sostenido por ángeles. Había un ángel vestido con una capa roja que dirigía a los otros, y la Virgen María con el Niño Jesús estaban sentados sobre la casa. Los ángeles bajaron la casa en un lugar llamada Banderuola.
Muchos llegaban a visitar la Santa Casa, pero también había algunos que llegaban para asaltar a los peregrinos. Por esta razón las personas dejaron de llegar y la casa nuevamente fue trasladada al medio de una finca. La finca era de dos hermanos que comenzaron a discutir sobre quién era el dueño de la casa. Por tercera vez la casa se trasladaba y fue colocada en medio del camino. Ese es el lugar donde quedó definitivamente. Los habitantes de Recanati y Loreto no conocían la historia de la Casa, solo sabían de los milagros que se acontecían ahí. Dos años más tarde, la Virgen apareció a un ermitaño, llamado Pablo, y le contó el origen de la Santa Casa.
En Nazaret descubrieron que de verdad era la casa de la Virgen, porque los que fueron a rectificar las medidas, comprobaron que eran las mismas de la Casa, porque las fundaciones habían quedado en el lugar.