Año 1492. Nuestra Señora de la Misericordia de Gallivaggio

17.NSdelaMisericordia.Caravaggio

El 10 de octubre de 1492, dos niñas llegaron a Gallivaggio a recoger castañas. Después de un rato se sentaron al lado de un castaño para descansar. Repentinamente se encontraron cegadas por un extraño resplandor, que no podía confundirse con la luz solar. Apareció una niña, que, creciendo armónicamente en sus proporciones, se transformó en una mujer majestuosa y admirable. Ellas permanecieron mudas y con el corazón apretado.
“¿Qué andan haciendo, jóvenes mías?”
Estas, titubeantes, respondieron: “Estamos aquí recogiendo castañas”.
“¿Encontraron las suficientes, son pobres?”
“Tenemos las suficientes por gracia de Dios y la Santísima Virgen”.
La Dama, sonriendo, dijo: “Soy yo, la Virgen María”.
Las muchachas, asombradas por lo que estaba aconteciendo, se arrodillaron y armándose valor le dijeron:
“Nuestra Señora, ¿cómo es que ha venido a este desierto?”
La Virgen respondió: “Voy a cada lugar donde hay pecadores que deben convertirse. Mi Hijo está disgustado con la conducta de los hombres y yo me interpongo a él, pidiéndole misericordia, misericordia, misericordia”.
Mientras la Virgen hablaba, las niñas vieron salir sangre de sus manos. Ella siguió hablando: “Habrán visto ustedes la amenazante llama deslizándose por el cielo, habrán sido advertidas incluso del terremoto producido el día de San Antonio, observado la terrible lluvia que devastó prados y calles, que erradicó plantas y destruyó edificios y puentes, incluso Coira debía ser completamente destruida. Anuncien que si los pecadores no se enmiendan, si no observan mejor los deberes de las fiestas, si no hacen obras de plegaria y penitencia, la ira del Hijo de Dios bajará a castigar a la humanidad. Ustedes digan ahora que todos se preparen a santificar el domingo, desde el crepúsculo del sábado, en honor mío y de mí Hijo. Solamente así Él accederá a mi plegaria para otorgarles la salvación.” Después la Santa Virgen desapareció.