Año 1570. Reina del Santísimo Rosario de Agua Santa

30.NSd agua santa

Una noche el sacristán de la iglesia de Baños vio a una pequeña estatua de la Virgen moverse en el aire, acompañada por dos bellísimos jóvenes y bajar a un manantial que brotaba de la montaña. El hecho se repitió varias veces; por eso el párroco y la gente del lugar se reunieron en la capilla para suplicar a la Santísima Virgen que les manifestara claramente sus intenciones.
La noche siguiente, la Virgen apareció al sacerdote, pidiéndole la construcción de una capilla, junto al manantial, prometiendo la curación a los leprosos que se bañaran con fe en aquellas aguas.
El pedido fue ejecutado, pero cuando llegó el momento de trasladar la imagen al nuevo templo, el párroco y la gente constataron que había desaparecido misteriosamente. Más tarde llegó a la plaza del pueblo una mula cargada con un cajón. Nadie sabía de donde había llegado ni a quien pertenecía. El cajón fue entregado al párroco y él decidió abrirlo en presencia de algunos testigos. Con gran sorpresa descubrieron la estatua de la Virgen venerada actualmente en el santuario de Baños. Desde aquel momento la imagen de “Nuestra Señora del Rosario de Agua Santa de Baños” se convirtió en una de las más veneradas en Ecuador y en otros países latinoamericanos.