Año 1572. Virgen del Rosario de Nicrupampa

31.NSd.nicrupampa

Según datos históricos, el 20 de enero de 1572 se fundaba el pueblo de Huaraz. El barrio de Nicrucampa se encuentra en la parte noreste de la ciudad. Luego de las cosechas, los esposos Antunez viajaron al pueblo de Ticapampa, adonde fueron invitados por unos compadres que vivían en ese lugar.
Durante la noche y al estar dormidos, Timodeo Antunez tuvo una visión. Una voz le ordenaba que descubriera una cortina que se hallaba junto a la cama, al abrirla, Timodeo descubre la imagen de una “Gran Dama”, muy esbelta, con un manto rojo. A los Antunez le gustó el cuadro y pidieron a los amigos que se los regalara para llevarlo a su casa. Los amigos accedieron a la petición y los Antunez se llevaron el pequeño cuadro. Al llegar a Huaraz y al paraje de Nicrucampa, los esposos ubicaron el cuadro dentro de un nicho en la pared de la habitación principal.
Al cabo de algunos meses de lo ocurrido la esposa quedó embarazada. Un día, Timodeo tomó su arado y los bueyes para sembrar su parcela. Estando su mujer sola en la casa, le llegó la hora del parto. Sola, sin ayuda, preocupada de salir de este trance y desesperada por el dolor, clama a la Virgen del Rosario, cuya imagen se encontraba frente a ella. En su dolor ve que una bellísima dama baja del cuadro, cubierta de un manto rojo y junto a ella dos personas más, los que acuden a auxiliarla. El vástago que nace es un niño robusto que es dejado en las manos de su madre, quien apenas se reponía del difícil momento.
Al retornar el padre, encontró la grata sorpresa de que su esposa ya tenía el bebé en brazos. Preguntando por lo ocurrido, ella contó a su sorprendido marido del ingreso a la habitación tres personas, una mujer muy bella, blanca y esbelta, cubierta de un manto rojo, otra, cubierta con un manto negro con ribetes dorados y el tercero, un varón con túnica marrón, quienes la atendieron, dirigidos por la dama del manto rojo. Bañaron a la criatura y se la entregaron, para retirarse luego, sin decir sus nombres, dándole la bendición de Nuestro Señor Jesucristo.