Año 1644. María en el Árbol

42.iglesia de maria en el arbol

En 1644, Bárbara Frank de 7 años, estaba caminando con su madre por un sendero en el bosque. Pasando por el lado de un abeto vieron en el suelo una pintura de la Inmaculada Concepción. Bárbara la recogió y se la llevó a casa en contra de los deseos de su madre. Allí la colocó en un marco y la admiraba con mucha felicidad. Pero esta alegría no duró mucho. Tres días más tarde comenzó con problemas graves en los ojos, teniendo incluso el riesgo de perder la vista. Los padres estaban muy preocupados, porque no había curación médica. Pusieron su esperanza en la oración a Dios.

Fue cuando Bárbara estaba dormida que escuchó una voz que le prometía su recuperación completa, si ellos llevaban la imagen de nuevo al árbol, cerca de la fuente de donde la habían sacado. Los padres interpretaron al sueño como una señal divina.
Fueron con Bárbara al bosque donde estaba el abeto y colgaron la imagen de la Virgen de nuevo en el sitio original. Hicieron sus oraciones y lavaron los ojos de la niña con el agua de la fuente. Desde ese momento la enfermedad de los ojos empezó a mejorar y en dos días ella estaba completamente sanada.
En 1645, el sastre Friedrich Schwab de 68 años, cayó enfermo. Cuando oyó sobre la curación de Bárbara hizo una peregrinación al abeto y prometió en oración la donación de una imagen tallada de María, siempre que fuera curado de su enfermedad. Luego se lavó en la fuente, e inmediatamente sanó.
Ese mismo año cumplió su promesa y en agradecimiento por su recuperación, colocó una pequeña imagen en el árbol. Ese lugar fue escenario de muchas peregrinaciones y numerosas sanaciones posteriores.